Acuerdo Climático de València
En abril de 2023, València presentó su Acuerdo Climático de Ciudad (ACC) a la Comisión Europea, la cual lo valoró positivamente y concedió, en octubre de 2023, la Etiqueta de la Misión a la ciudad. Esta etiqueta (Mission Label) significa un reconocimiento a los compromisos y a la solidez del plan de trabajo presentado por la ciudad.
En febrero de 2026, la ciudad presentó su primera actualización del ACC, con el objetivo de reforzar sus compromisos, alinear las prioridades de la ciudad a los objetivos de las misiones europeas de Ciudades Climáticamente Neutras y de Adaptación, incorporar las aportaciones de entidades del Foro Valencia Sostenible y, en general, servir de punto de seguimiento y evaluación de lo conseguido hasta el momento.
Como resultado de la primera fase de trabajo del Foro Valencia Sostenible, el Anexo I de esta primera iteración contiene aportaciones de las entidades del Foro al Plan de Acción Climática de la ciudad, así como fichas de acciones de las propias entidades del Foro, que se suman a las ya recogidas por parte del Ayuntamiento.
Por otro lado, el Anexo III define el Foro Valencia Sostenible como espacio multisectorial para facilitar la cooperación y las sinergias entre las entidades de los cinco ejes del ecosistema de la sostenibilidad, así como la recogida de proyectos y compromisos de estas entidades.
Consulta el Acuerdo Climático de València:
Anexo I - Plan Acción Climática ValènciaAnexo II - Inventario e IndicadoresAnexo III - Adhesiones y AlianzasAcuerdos y Visión de CiudadCheck València's Climate City Contract:
Annex I - Climate Action PlanAnnex II - Inventory and IndicatorsAnnex III - Contributions and AlliancesAgreements and VisionPrincipales datos e indicadores
Las emisiones de gases de efecto invernadero de Valencia muestran una tendencia positiva y han disminuido un 38% desde 2007 (año de referencia para el Pacto de las Alcaldías y primer año en el que se tienen datos de consumos y emisiones en la ciudad).
Sin embargo, el ambicioso objetivo marcado por la ciudad en la Misión requiere acelerar la acción y multiplicar los esfuerzos. Si extrapolamos la tendencia actual y la alargamos hasta 2030, observamos que aún estaríamos lejos del objetivo de neutralidad climática.

Por otro lado, según datos del “Diagnóstico consolidado de vulnerabilidad y riesgo ante el cambio climático en el T.M de Valencia”, se observan tendencias crecientes que proyectan un futuro con mayores desafíos asociados a las altas temperaturas. Las diferencias entre un escenario de altas emisiones (RCP 8.5) y uno de emisiones intermedias (RCP 4.5) son notables, especialmente a partir de mediados de siglo, lo que subraya la urgencia de implementar medidas de mitigación del cambio climático.
El número de noches cálidas, en las que la temperatura mínima supera el percentil 90 de referencia, muestra una clara tendencia al alza, pudiendo ser entre dos y tres veces más frecuentes a finales de siglo. Para el periodo 2070-2100, se esperan 82 noches cálidas anuales en un escenario RCP 4.5, cifra que aumenta a 107 en un escenario de altas emisiones RCP 8.5, evidenciando el impacto directo en el confort térmico y el descanso de la población.

De forma paralela, la duración de las olas de calor experimentará un incremento notable, una tendencia que ya se ha observado en la última década. Se estima una duración promedio de las olas de calor de alrededor de 17 días entre 2010-2039, el doble con respecto al periodo histórico de referencia (1951-2000). De cara al futuro, los modelos indican que para el periodo 2070-2100, las olas de calor podrían tener una duración anual promedio de entre uno y dos meses. La diferencia entre escenarios para entonces es drástica, con una duración máxima de 33 días para el RCP 4.5 frente a 58 días para el RCP 8.5. Esto supone un aumento de la duración máxima de casi un 600% para el escenario RCP 8.5 para finales del siglo XXI.
